Me llama la atención hoy la noticia en EL TIEMPO, sobre el inminente lanzamiento de una gaseosa por parte de los indígenas paeces colombianos, una gaseosa con base de coca que en palabras de uno de los líderes: “La Coca-Sek es una simbiosis del mundo indígena y del mestizo, pensamos mucho en la manera de penetrar occidente y nos dimos cuenta de que el ideal era una gaseosa”.

En el artículo se menciona que ”además de la gaseosa, también preparan pan de coca, tortas, vino y agua aromática, todo porque intentan mostrar que se puede crear un mercado de lo propio para enfrentar al Tratado de Libre Comercio. Pero, además, que la hoja de coca puede tener un uso sano”. Finalmente, frente a patentar esta bebida, dicen que no vale la pena registrar como propio algo que pertenece a la cultura de los pueblos latinoamericanos.

Un proyecto muy interesante que desde mi óptica tiene dos elementos a resaltar:

1. Aprovechando la nueva sociedad del significado los indígenas están dando un viraje para cambiar el significado de la coca entre los occidentales, buscan penetrar el mundo que tiene una visión negativa de este producto sagrado para ellos con una herramienta que les es muy conocida y ‘natural’ la gaseosa!
2. Dicen que no se preocupan por patentar la gaseosa, que es algo que ‘pertenece’ a la cultura de los pueblos latinoamericanos, supongo que esto significa despreciar la tutela legal que pueda caber a este tipo de bien. Frente a una política que ha exagerado en la protección de una visión individual y de apropiación de los bienes ¿es posible que una defensa colectiva sea la de ignorar el régimen jurídico de propiedad inmaterial y mediante la unión evitar la apropiación? Me encantaría conocer la estrategia en este sentido, la noticia no es muy amplia, deja abierto un gran espacio de reflexión.

Por motivos de dieta personal hace mas de 20 años que no me tomo una gaseosa, pero les juro que estoy tentada a probar y que no me molestaría habituarme a la Gaseosa del Sol.