Vía el Nouvelle Observateur, me enteré de una noticia sorprendente frente a las posibilidades de legalización del P2P. En la votación del jueves pasado de la Cámara Baja del Parlamento Francés se dio un revés sustancial al proyecto de ley presentado por el Ministro de Cultura francés (Renaud Donnedieu de Vabres) para reformar el sistema de derechos de autor de la nación Franca. El proyecto original apoyaba la posición proteccionista y de control de las industrias del entretenimiento y de importantes colectivos de artistas pero una enmienda aprobada a última hora puso en entredicho esa posición oficial. La decisión fue reñida y se obtuvo en un resultado final 30-28.

El jueves al proyecto del gobierno se presentó una enmienda por dos diputados (partidos socialista y UPM), en ella se acoge expresamente la excepción de la “copia privada” para Internet. Cualquier persona natural podrá descargar material desde Internet, siempre y cuando se trate de descargas para uso privado, que no impliquen usos comerciales directa o indirectamente, lo que se ha interpretado como dar un espaldarazo directo y frontal al P2P, el texto aprobado es el siguiente:

“L’auteur ne peut interdire les reproductions effectuées sur tout support à partir d’un service de communication en ligne par une personne physique pour son usage privé et à des fins non directement ou indirectement commerciales, à l’exception des copies d’un logiciel autres que la copie de sauvegarde, à condition que ces reproductions fassent l’objet d’une rémunération telle que prévue à l’article L.311-4″

El antecedente inmediato de esta decisión lo contó Kriptopolis en su momento, se trataba de una sentencia que en marzo de este año promulgó un juez francés en la que se reconocía la validez jurídica de la excepción legal de la ‘copia privada’ para Internet. La sentencia se da dentro del concepto del Derecho de Autor en el sistema de derecho civil para un caso que corresponde a descargas P2P:

“una vez que una obra ha sido difundida, el autor no puede prohibir las copias o reproducciones estrictamente reservadas al uso privado del copista y no destinadas a un uso colectivo…”

El ambiente en Francia en este tema está muy caldeado, el Nouvelle Observateur, por ejemplo, había iniciado por la misma época de la mencionada sentencia una campaña a la que se unieron muchos artistas. En el curso de esta campaña los adherientes se declaraban delincuentes en potencia y pedían un diálogo social abierto sobre la criminalización del P2P, como una forma de enfrentar el riesgo latente de criminalizaciones generalizadas por parte de la industria cultural.

Posteriormente se presentó el proyecto de ley que con el fin de incorporar una Directiva de la Unión Europea decidió en este tema apoyar la posición de las víctimas de la decisión judicial, no en vano el proceso que dio origen a la decisión judicial que reseño fue promovido por 17 gigantes de la industria cinematográfica que al verse afectados buscaron alternativas a sus reclamos. Con el interés evidente de blindar decisiones similares los afectados buscan que se legisle acotando las posibilidades del P2P detrás de prohibiciones legales a la medida de Internet, lo consiguen inicialmente cuando el gobierno presenta el proyecto de ley original que los beneficia.

El cambio inesperado en la decisión parlamentaria se da en un momento crítico y puede considerarse como un campanazo de la situación del Derecho de Autor general. Aunque la modificación no es expresamente para el sistema P2P, es general para toda copia privada descargada de Internet que incluya el reconocimiento del pago de una cuota para compensar a los titulares de los derechos de autor, el cambio y el reconocimiento expreso de la “copia privada” en Internet dentro de este contexto es un gran triunfo. La eficacia de la propuesta para respaldar el P2P deberá analizarse en forma más cuidadosa y a la luz del texto total de la Ley que se apruebe, pero es el contexto en que surge esta modificación el que da toda la carga emotiva y de victoria a quienes apoyan los sistemas P2P.

Las reacciones no se han hecho esperar. Desde las filas de los sorprendidos “perjudicados” se habla de la ilegalidad de la propuesta aprobada que podría estar afectando normas internacionales, se habla de la desconsideración de los legisladores por la naturaleza de la economía cultural y se habla en fin, de la irresponsabilidad de los diputados que han conseguido este viraje de última hora. Del otro lado, del lado de los atónitos “beneficiados”, se felicitan por el logro en el reconocimiento de una excepción legal que no había sido implementada para Internet en forma expresa y directa, piden la dimisión del ministro, hablan del germen de una ‘licencia global’, en general hay una sensación de que la “irresponsabilidad” afortunadamente está ganando la partida y va recogiendo más adeptos, etc.

La decisión aunque es provisional, aunque no es definitiva pues el debate continúa, es muy importante pues confirma la necesidad de revisar el régimen legal de la Propiedad Intelectual y abre en un país sumido en un momento crítico (desde las dos posiciones de la argumentación) el diálogo institucional que se creía cerrado. Ya no existe un consenso social que permita un acuerdo en la forma como se aplican las normas legales, existen opciones diversas a la que ha privilegiado la ley en las últimas décadas y éstas reclaman su propia legalidad.

La opción francesa es muy importante para nosotros pues corresponde a la visión jurídica desde el derecho civil pero incluye el lenguaje que viene construyendo la LibreCultura (que tiene sus orígenes en el Copyright): en las reacciones a lo que sucede se habla de una ‘licencia global’, y para su insercion se utilizan las armas que ha usado en su ruta la LibreCultura: los términos del propio régimen jurídico de la Propiedad Intelectual… Estamos viviendo el rediseño de la Propiedad Intelectual?!

No sé si la solución ‘a la francesa’ es la mejor, no sé si no sirva para los fines propuestos, pero sé que ya la tenemos sobre el tapete y podemos analizarla. Hay autores en un lado del conflicto y también los hay del otro; hay una industria que se posiciona con unos argumentos y un gran poder detrás de un status quo legal y hay una economía y un desarrollo tecnológico detrás de la posición contestataria que van ganando terreno; hay un público, hay consumidores, hay cultura, hay gobiernos… Hay muchos intereses y todos deben caber en la discusión.

LA ŇAPA: Tienes tiempo? Quieres ver lo que otros han escrito sobre esto? Otros sitios:
En francés: Laurent Joffrin
En inglés: SFGate.com, News.com, The Register
En español: ADSLAyuda, David Bravo

ACTUALIZACION El sitio de Kriptopolis por algun motivo dejo de ser accesible, si estan interesados pueden revisar la noticia correspondiente a esa sentencia en afterdawn.com.