El debate parlamentario de DADVSI en Francia sigue su curso y las expectativas de los defensores de la Libre Cultura parecen quedar aparcadas, han dado la pelea, siguen haciéndolo, pero no parece que sus logros se verán reflejados en la nueva ley.

Como les dije la vez pasada, la licencia global como opción para legalizar el P2P quedó definitivamente enterrada, triunfa la posición oficial que mantiene una política de penalización de toda actividad relacionada con las descargas de archivos protegidos con derechos de autor por Internet, por ahora todo indica que la apertura en este campo deberá seguir el camino jurisprudencial.

Sin embargo, DADVSI no deja de generar controversia. El tema hoy es el DRM y la obligación que consagra el todavía proyecto de ley de permitir la inteoperabilidad entre los diferentes productos de las distintas casas, la industria no esta muy contenta con el tema y aun hay muchas preguntas pendientes de respuesta.

Con el fin de seguir este desarrollo pedí permiso a Punto Informático y traduje para ustedes su artículo de días pasados en el que nos dan detalles del resultado parlamentario de DADVSI hasta hoy, adelante…

Paris arrastra la oscuridad sobre el p2p

La Asamblea Nacional ha aprobado un procedimiento que impone un nuevo tratamiento para el DRM y cambia el mercado digital. Cárcel para quien rompa el sistema anticopia y el software libre bajo riesgo

Paris- Algo se sentía en el aire desde que se abrió paso la propuesta para legalizar el intercambio de archivos cubiertos por el derecho de autor para fines personales: la propuesta fue retirada pero quedo abierto el debate que ayer llevó a la Asamblea Nacional francesa a aprobar una nueva ley sobre derechos de autor con una mayoría tajante y bipartita (296 si y 193 no)

Dos elementos son la punta de la nueva ley que se conoce como DADVSI (por su sigla en francés: Derechos de autor y derechos conexos en la sociedad de la información), que traslada a la legislación local la controvertida Directiva europea EUCD y que debe ser aprobada por el Senado.

El primero se relaciona con la forzada interoperabilidad entre los diversos sistemas anticopia: esto significa que los diversos productores de tecnología DRM (por su sigla en inglés: Derechos de administración digitales) deberán permitir a los usuarios trasladar los contenidos legalmente adquiridos entre una plataforma y la otra, ¨las medidas tecnológicas- como se lee en uno de los apartes de la normativa – no deben manifestarse como obstáculo de la interoperabilidad. Las medidas técnicas no pueden representar un obstáculo al libre uso de la obra o del contenido protegido (por el derecho de autor)¨.

Se trata de una medida que afecta a los productores pero sobre todo a los jukebox online, como la tienda de Apple que, tradicionalmente, amarra la descarga del archivo al uso de un determinado sistema o lector como el iPod. Todo esto se traduce en la obligación para la empresa de compartir tecnología exclusiva de control de contenidos como FairPlay de la propia Apple, o el Atrac3 de Sony. Por el medio caen otros productores como Microsoft, con su plataforma Windows Media, o como Creative, algunos de sus productos solo pueden ser usados con Windows Media. Pero es todo el sector el que se ve afectado con esta ´apertura´.

De otro lado los productores no tendrán otra opción que la de allanarse, de no hacerlo serán objeto de sanciones y denuncias. Todo esto se deriva del hecho de que “nadie puede evitar la publicación del código fuente y de la documentación técnica de la porción independiente del software que por el alcance legal interacciona con una medida de protección tecnológica”. Es una especie de legalización de la ingeniería reversa que se justifica con la necesidad de dar interoperabilidad al sistema.

La entrega de la información necesaria para garantizar la interoperabilidad no puede tener costo diferente del de la entrega de los datos necesarios. Se indica que cualquier software o dispositivo que se realice con esta información debe ser claramente dirigido a un ¨uso legal¨ y debe comprender un ¨sistema anticopia¨. Este es un tema potencialmente explosivo.

Como lo mencionaba hace unos días el célebre blog BoingBoing, la pregunta surge espontáneamente: ¿Apple y Microsoft deberán licenciar gratuitamente sus dispositivos de lectura (players) a los autores de software abierto y gratuito?¨, la contradicción sustancial reside en el hecho de que, por su naturaleza, todo o parte del software de código abierto puede y debe ser modificado, mientras que los sistemas privativos de DRM podrán ser compartidos entre productores, pero solo con el pacto de que los cambios no retiren el sistema anticopia.

El segundo elemento clave de la normativa es el relacionado con la piratería informática. Sobre este aspecto, la semana pasada la fundación EUCDinfo ha recogido 150mil firmas definiendo la ley como “liberticida”.

Con el fin de armonizar las normas del sector y dar señales claras a los usuarios de peer to peer que comparten archivos protegidos, la nueva ley prevé sanciones, económicas y no económicas. Particularmente se prevé una multa de 38 euros para aquellos que sean sorprendidos descargando archivos protegidos por el derecho de autor en el ámbito personal, como por ejemplo utilizando la conexión de su casa. La multa será de 150 euros en cambio para quien pone a disposición de otro eso que ha descargado.

Multas mucho mas fuertes, hasta 3.750 euros, para quien cree sistemas capaces de romper los mecanismos anticopia, Y 750euros para quien sea sorprendido usándolos.

Pero todavía hay mas, las multas llegan a 300mil euros e incluso penas de detención de hasta tres años, para quien produzca y venda software que pueda ser usado para compartir obras protegidas: una medida que en la práctica convierte en ilegal el desarrollo de software libre para compartir.

Dos modificaciones que fueron aprobadas por petición de los grandes productores, especificamente se hace con el nombre de Vivendi Universal, se especifica que los productores de software son responsables de uso de sus programas. Vale decir que si el software es destinado a ser utilizado, por ejemplo, para hacer disponible o gestionar obras protegidas por el derecho de autor, quien lo desarrolla deberá incluir tecnologías DRM. Esta medida amenaza con acorrallar el desarrollo de software libre en este campo.

Por su parte la industria musical parece naturalmente favorable a la nueva ley. Uno de los representantes franceses de la Federación Internacional de Fonógrafos IFPI, Oliva Regnier, en días pasados declaró que ¨la industria se encuentra a favor de la interoperabilidad porque permite que la música sea accesible por diferentes plataformas. Se trata de una ley técnica y compleja y no está claro todavía como se aplicará¨. De otro lado resulta difícil pensar que los productores de música estén dispuestos a comercializar los catálogos propios sin garantías específicas sobre la posibilidad de controlar su difusión.

Que Paris esté resuelta a difundir su interpretación de la EUCD en Europa es algo que se hizo evidente en los últimos días, el consejero del Ministro de la Cultura Martín Rogard explicó que ¨quien compra una canción debe poder escucharla independientemente del dispositivo o del software que usa. Buscaremos la forma de llevar todo esto al nivel europeo¨.