La existencia de un modelo legal que privilegia una fórmula de explotación económica para los bienes inmateriales (individualismo propietario), que se caracteriza por una tendencia a arrastrar el esquema de propiedad privada a los mencionados bienes intangibles, ha tenido en la globalización y la internacionalización una fórmula exitosa.

La unificación internacional del régimen legal que ha permitido estándares similares en los diferentes países en beneficio del respeto por los derechos de autor y su reconocimiento, también por este medio ha conseguido que se incrementen los parametros mundiales a favor de los países exportadores de estos bienes, de sus industrias y en detrimento de los importadores, los consumidores (esto en términos muy generales).

Los tratados internacionales que se sucedieron durante el siglo XX (Convenciones de Paris y Berna y el TRIPs) como mecanismo de acuerdo sobre legislación en temas de Propiedad Intelectual se han visto superados hoy por hoy por los acuerdos bilaterales.

Efectivamente, en los últimos años la política legislativa en materia de propiedad intelectual se viene dando (imponiendo?) fundamentalmente a través de los tratados de comercio bilaterales. Considerando el fracaso de las negociaciones multilaterales en la que los bloques de países conseguían defender algunos puntos claves de su economía y vida cultural. países como EEUU y la UE deciden negociar en forma individual con cada uno para romper esa unidad e imponer sus pautas de negociación en aspectos estratégicos de su economía.

Para entender y seguir este tema resulta clave el análisis que se hace en bilaterals.org bajo el título ¨The impact of free trade agreements on intellectual property standards in a post-TRIPS world¨. El artículo contextualiza el tema para luego referirse al TLC chileno y al peruano, aunque hace un énfasis especial en temas de lo que entre nosotros conocemos como propiedad industrial el contexto para los derechos de autor es en lo escencial el mismo.

Es una lectura indispensable para afrontar el texto del TLC colombiano ¡que ya fue acordado por el gobierno y que este año revisará nuestro Congreso!