Una visión de la música digital en 2006 se puede ver a través de la óptica de la asociación internacional de la industria fonográfica IFPI que publicó en Lóndres el 17 de enero su reporte “Digital Music Report 2007″, las afirmaciones del reporte sirvieron de inspiración para un corto comentario en ElPais.com que se titula ¿Puede Internet salvar a las discográficas?.

el reporte

El periódico español aprovecha la forma como el reporte muestra de manera victoriosa como las ventas de música online y por teléfonos celulares en 2006 prácticamente se duplicaron frente a las efectuadas en 2005, enseña como las ventas de música digital ya alcanzan el 10% del total del mercado, se duplicó la oferta e indica que los servicios que se soportan en esquemas publicitarios se convirtieron en un importante negocio para la industria. Sin embargo, la euforia da paso a otras afirmaciones en las que se indica que estos resultados no logran compensar el bajón en venta de CDs y se comenta que la piratería y la devaluación del valor de la música como contenido siguen siendo la gran amenaza para la industria. El reporte también trae un recuento de las acciones antipiratería que judicialmente se han adelantado y enfatiza en los “éxitos” alcanzados en la lucha.

En contraste con la visión de la industria está la que propone el proyecto “País Pirata” de la gente de The Pirate Bay (sitio que ofrece ayuda para descargas on line de las llamadas “piratas”), que esta recogiendo dinero este año para sacarlo adelante (por eso lo menciono como Música Digital 2007, aunque en honor a la verdad ellos apoyan la piratería no solo de música, también de películas, series de tv, etc,).

sealand en flickr
(Foto de misterbisson, cc byncsa, que se puede ver en http://flickr.com/photos/maisonbisson/22672479/)

La idea esencial es aprovechar la poca clara situación legal de una isla en Inglaterra que se llama Sealand, situación que se explica en este artículo de ElPais.com,, para instalarse en su ‘propio país’ y así ignorar ’soberánamente’ las normas de “copyright” (de hecho afirman que si no alcanzan a recoger el dinero necesario simplemente compran una isla para declarar allí el país libre). El proyecto tiene hasta un sitio que expone, discute y recoge fondos para adelantar esta iniciativa. Quedan en la mente miles de preguntas, pero díganme si la historia no es como para leerla…

En todo caso, entre “impongamos la ley” y “deshagamosnos de ella”… ¿qué sucederá en el futuro?