La lógica detrás del Documento Conpes que estaba tramitando el Departamento Nacional de Planeación con algunos organismos estatales (especialmente la Dirección Nacional de Derechos de Autor) se sustentaba en la idea de que la “protección” de la propiedad intelectual es eje central en el desarrollo de un país y garantiza ingresos en su balanza exterior. De acuerdo con el análisis de IPKat, todo indica que durante el último encuentro del G8 (nacionesl más desarrolladas) esa lógica fue la que permitió los primeros acuerdos, la propiedad intelectual es tan buena que se debe promover un mayor nivel de protección.

De acuerdo con el análisis de IPKat del reporte de la reunión, el G8 ha ratificado su compromiso con fortalecer la eficiencia del sistema de propiedad intelectual y para ello se han comprometido a:
1. Avanzar con iniciativas de antipiratería y de medidas para evitar las falsificaciones
2. Facilitar un sistema eficiente de propiedad intelectual para favorecer el desarrollo económico (incluye esquemas de armonización de normas de patentes)
3. Promocionar los beneficios del régimen de propiedad intelectual como herramienta económica y de innovación
4. Aumentar la cooperación con economías en desarrollo a través del Proceso Hellingendamn

Por un lado comparto con IPKat que un espaldarazo al sistema de propiedad intelectual que no tenga en cuenta las otras caras de la moneda (usuarios, competidores, acceso, etc.) suena sospechoso, pero más allá si lo que se está haciendo es ratificando una ruta ya definida pues todo indica que Colombia se ha tragado efectivamente el cuento completo sin siquiera analizar sus diferencias como país y sociedad con aquellos que forman el G8, poniéndose del lado de las posiciones oficiales de esos países (los del G8) y alejándose de las de países con intereses más cercanos a los nuestros, países en desarrollo.

Me parece a mí que para un correcto análisis de esto se debe al menos mantener una posición crítica del tema y hacerse algunas preguntas antes de repetir la cartilla a raja tabla. No estaría de más que el gobierno colombiano analizara también otras posiciones que se atreven a decir que el sistema de propiedad intelectual frena la ciencia y la innovación. Si no lo quieren oir de los análisis que realizan países y grupos de países similares a Colombia, si no quieren pensar en la necesidad de buscar un sistema de propiedad intelectual equilibrado que considere los diversos puntos de la balanza y no solo el “autor”, podrían revisar los argumentos que provienen también del norte, respaldados por premios nobel como Joseph Stiglitz y John Sulston, que lo hacen desde su contexto de ciudadanos del primer mundo.

Pero, definitivamente de esta reunión y tema (reunión G8 y Propiedad Intelectual) el tema que más atención ha despertado ha sido el Acuerdo Comercial Antifalsificación (ACTA) que el grupo se propone firmar durante el encuentro. El acuerdo establecería que las aduanas en la frontera de cada país podría tener facultades para buscar infracciones a las normas de propiedad intelectual. El temor está relacionado con la posibilidad de que estas entidades estatales puedan acceder a dispositivos personales como computadores y MP3 para identificar descargas p2p ilegales, por lo que se ha empezado a hablar que estas medidas implican violación al derecho a la intimidad.

Habrá que seguir la pista a todo esto.