En el tema de las descargas de contenidos por Internet, que se asocia normalmente con términos como P2P y piratería, encuentro vía Michael Geist la noticia dada por el New York Times : La Isla de Man anuncia que planea implementar un sistema mediante el cual los consumidores de la suscripción a banda ancha deberán pagar una cifra mensual como licencia que les autoriza a realizar las descargas de cualquier fuente incluídos los servicios P2P (les recomiendo el artículo pues hace un pequeño análisis sobre las tendencias en el negocio de la Industria Musical en general).

Sobre esta propuesta de “licencia global” había ya hablado cuando se daba la discusión de Dadvsi en Francia. Hoy como entonces sigo insegura sobre mi propia posición frente a esta opción, pero reconozco como lo hace el escritor del NYTimes que es algo a lo que hay que mirar con calma, efectivamente los diversos actores están pensando en el tema: las compañias de música que antes rechazaban estos acuerdos empiezan a flexibilizar su posición, las ISP que se han resistido empiezan a pensar en el negocio y en si prefieren esto o los “3 strikes, out“; los gobiernos que están analizando medidas policivas para Internet (en concreto Francia e Inglaterra que se han movido en el tema últimamente); y la sociedad civil que aun no tiene un papel concreto como no sea en posiciones radicales de rechazo.

Personalmente lo que veo es que este tipo de medidas suenan con alguna lógica pero tienen al menos un gran problema de implementación: ¿cómo se benefician TODOS los creadores de contenidos que circularían en Internet?, ¿cómo llegarían los recursos a ellos?, no todo el contenido que circula por Internet responde a las lógicas económicas que se intenta equilibrar con estas medidas y ni siquiera existen mecanismos de distribución de los recursos que se generen que garanticen que éstos se distribuyan entre TODOS los que si forman parte de tales lógicas económicas. El gran problema es que sigue siendo una aproximación en la que se acoge un modelo unitario y no consideran la diversidad de aproximaciones en la creación, circulación y reutilización de elementos culturales y por tanto asume que TODO lo que circula en la red está y quiere estar protegido y por tanto responde a la lógica de remuneración y esto no es cierto, no solo se descarga música gratis que de otra forma habría que pagar cada vez más hay gente descargando música en esquemas legales, mucho del contenido que circula no responde a lógicas de remuneración como documentos oficiales que en todo caso nunca se cobran (leyes por ejemplo), mucho de lo que circula es contenido que producen y circulan los propios usuarios (fotos personales dentro de redes sociales, por ejemplo), etc, si se cobra por todo, ¿se paga por todo y se distribuye entre todos?, ¿si solo uso Internet para descargar cosas que no son ilegales ¿debo pagar?. Una reflexión de este tipo aún no es masiva y esa creo que debería ser la posición crítica de un análisis serio por parte de la sociedad civil hacia este tipo de aproximaciones por convenientes que parezcan.