Archive for agosto, 2009

Published by carobotero on 29 ago 2009

Rural revolution in Colombia goes digital and p2p

Esta es la traducción de la entrada que he publicado en el blog de la Fundación P2P (follow this link for the english version).

La revolución rural en Colombia es digital y p2p.

“Latinoamérica está particularmente dotada para esos cambios por su afinidad cultural con los valores del P2P”, dice Michel Bauwens en una entrevista para Pagina/12 el diario argentino. Esta afirmación se prueba cuando leemos el artículo de Elyssa Pachico “Rural revolution in Colombia goes digital” (publicado inicialmente por CounterPunch, que se puede leer en su sitio).

En zonas rurales pobres de Colombia donde las líneas telefónicas, el agua potable y vías decentes son dficiles de encontrar y donde la violencia que el país ha vivido durante las últimas décadas es tangible, una infraestructura gratis y básica de “Telecentros” que permiten la conexión a Internet se ha construido por el Estado y la están adoptando las comunidades. El ministerio de comunicaciones ha construido esta infraestructura para la conectividad web sobre los últimos años y haciéndolo el Estado adopta un nuevo rol como “factor que le da herramientas a la sociedad civil para que ésta se vuelva autónomamente productiva” (usando las palabras de Bauwens en la misma entrevista). Efectivamente, últimos incidentes en algunas comunidades indígenas con los actores armados (tanto en relación con la guerrilla como con paramilitares y ejército) mencionados en el artículo de Pachico muestra la evidencia de como las comunidades estan comprendiendo el poder de la red como herramienta para organizaciones políticas y la participación ciudadana.

Es interesante ver como el escenario que el artículo de Pachico presenta no es el de un Internet interactivo al que muchos estamos acostumbrados, es el de herramienta básica de comunicaciones y difusión (email, facebook y listas de discusiones) que pueden tener un gran impacto en su situación política dando además a las redes sociales otra dimensión en la que el periodismo ciudadano tiene una aproximación importante. De acuerdo con Vilma Almendra, una productora de Internet de organizaciones indígenas en Cauca entrevistada en el artículo de Pachico, para estas comunidades “No es que Internet venga y nos transforme, es que nosotros nos apropiemos de esas tecnologías diseñadas para un mundo globalizado y consumidor y las convirtamos en una herramienta que es útil para nuestras necesidades.”

Indígenas en una chiva en Silvia Cauca

Indígenas en una chiva en Silvia Cauca

Adicionalmente, considerando que la conectividad es baja para los individuos en estas comunidades, las herramientas tradicionales de comunicación como radio y equipos de sonido en el transporte público (chivas) están también formando parte de este éxito. “Los activistas también graban los programas de radio en los que se discuten noticias locales e internacionales compiladas desde Internet, queman estos programas en CDs, y los distribuyen a los conductores de los buses locales… En los viajes en Chiva de ocho horas en los que antes se escuchaba música salsa, los pasajeros ahora escuchan las grabaciones de CD en las que se cuentan las protestas sangrientas en Peru, las batallas por la privatización del agua en Méjico, los contratos ilegales de minería en Guatemala, la huelga de hambre de Evo Morales – información recogida en los telecentros y diseminada por la región…”

Me gustaría finalizar haciendo la pregunta que me surge después de leer y reflexionar sobre el artículo de Pachico: ¿cómo podemos leer este cambio en el escenario y su potencial de crecimiento si consideramos el creciente acceso a los teléfonos celulares en Colombia? Esto es particularmente importante si consideramos que además se están ofreciendo conexiones celulares a Internet con mejores precios y mejor calidad a través de estos teléfonos.

Mi sensación es que los teléfonos celulares estan jugando hoy por hoy un rol muy importante en conectar a la gente del campo y sus intereses con el resto del mundo, que esta importancia todavía no la hemos medido (de acuerdo con un informe reciente de Telefonica y la Universidad de Navarra cerca del 80% de los jóvenes del país usan celulares) y que cuando la conectividad a la red sea una herramienta más ampliamente accesible que permita mejorar la capacidad de comunicación de la gente que Pachico demuestra, se incrementará su capacidad de seguir, diseminar y alimentar las listas de discusiones y las redes sociales en tiempo real, sin jerarquias y con información de primera mano. Definitivamente esto es algo en lo que debemos pensar.

Published by carobotero on 25 ago 2009

Lessig sobre el acuerdo de Google Books

Creo que es muy, muy interesante.

Published by carobotero on 23 ago 2009

Michel Bauwens, entrevistado para Argentina

Cuando me pidieron que escribiera algo para la revista Acto de la Universidad Nacional (Facultad de Artes – Escuela de Diseño Industrial) sabía que lo que quería trabajar tenía que estar relacionado con lo que he leído de Michel Bawuens. Así que busqué la forma de ejemplificar las nuevas formas de producción que facilitan la red (que el llama P2P) en proyectos de diseño en la red… el artículo saldrá en el próximo número de la revista, aunque lo he estado presentando tanto en la celebración de Altair como en la reunión de Blawgers. Se trata de un tema que tengo en la mente y por eso la lectura de una entrevista publicada hoy en un diario argentino vino como un añadido y creo que puede ser de interés de ustedes: “Socialismo en clave digital”, entrevista con Bauwens para Página 12 de Argentina (gracias Patricio).

La próxima semana estaré en Pasto, asistiré y presentaré conferencia en el marco del XV Congreso Iberoamericano de Antropología Aplicada, la fiesta de lo profano a lo sagrado, mucha ilusión y algo se susto! ¿nos vemos en la muy noble ciudad de San Juan de Pasto?

ACTUALIZACIÓN: Blog del Congreso en Pasto y Streaming por Altair

Published by carobotero on 11 ago 2009

Esta semana…

Esta semana hay dos cosas que tengo que contarles: El Primer Encuentro de Blawgers (blogs jurídicos) y el VII Congreso Internacional de Publicaciones Universitarias de Iberoamérica, ambos estarán sucediendo entre el 12 y el 14 de agosto de 2009. El primero se realizará en la Universidad Externado de Colombia y el segundo en el marco de la Feria Internacional del Libro de Bogotá.

Gonzalo Ramirez es el verdadero cerebro detrás del encuentro de blawgers y estoy segura que tendrá un éxito en su evento, el esfuerzo siempre tiene su retribución. Yo estaré participando con una intervención similar a la que hice en la celebración de Altair la semana pasada, pero esta se llama “La necesidad de pensar en una estrategia jurídica en proyectos de aprendizaje que involucren procesos de producción entre pares” (se me fue la mano…).

Para el Congreso de las Editoriales Universitarias viene Frances Pinter. Frances ha sido asesora de Creative Commons y tiene una brillante hoja de vida dentro del sector de publicaciones. El viernes en la mañana Frances estará presentando su conferencia y yo estaré en el panel de discusión que la acompañará, una buena oportunidad para hablar de Acceso Abierto y de las opciones para las Universidades.

Espero que nos veamos esta semana!

Ñapa: Un artículo en Portafolio en el que se hablan de los resultados del primer laboratorio antipirateria que se montó en Bogotá para Latino América y como siempre que se habla de este tema se habla de el dinero que la industria deja de recibir… todavía está pendiente porque se indique claramente ¿cuál es la metodología para llegar a esas cifras?, varios de los comentarios del artículo no son el típico spam o groseria, hay intervenciones interesantes que cuestionan también las cifras y esa aproximación al tema de la piratería. Les aconsejo este podcast de Lawrence Liang sobre el tema (lástima que este cortado¡)

Actualización: La presentación de Blawgers fue en esencia la de Altair, por lo que no la subiré pero la que hice para el Congreso de Editoriales Universitarias si es nueva, tiene referencias a las conferencia que iba antes de la mía (la de Frances Pinter), pero igual la subo por si les parece interesante.

Published by carobotero on 05 ago 2009

Altair cumple 9 años hablando de Libre Cultura

Mañana estaré en la celebración de Altair y su cumpleaños No. 9. Tendré una corta participación para introducir el tema que luego Series Media, La Cápsula y El Niuton profundizarán desde su experiencia. Acá esta lo que he preparado, no está el texto pero si el hilo si alguien quiere comentémoslo y si tienen sugerencias BIENVENIDAS.

Published by carobotero on 04 ago 2009

¿Desde cuando el dominio público es un robo?

Reproduzco en esta entrada el texto que elaboré como respuesta a una columna del escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez (me lo encontré citado por Javier Moreno mientras leía el rifi rafe que dio lugar a la entrada de ayer) y que fue publicado hoy en El Espectador:

¿Desde cuando el dominio público es un robo?

El 23 de julio pasado el escritor colombiano, Juan Gabriel Vásquez, escribió una columna en El Espectador titulada “El robo en forma de Ley” en la que considera que el vencimiento del plazo de protección del derecho de autor es la legalización de un robo, es decir, que el uso que hacemos de obras en el dominio público es un robo.

El reclamo de Vásquez lo han hecho otros autores en el pasado y creo que se ilustra muy bien con la discusión que Mark Helprin y Lawrence Lessig han tenido sobre el tema durante los dos últimos años.

El 20 de mayo de 2007 el novelista Mark Helprin escribía una columna en el New York Times “A Great Idea Lives Forever. Shouldn´t it´s Copyright?” (“Una buena idea vive por siempre, no debería hacerlo también su derecho de autor?”). En el texto sostenía el argumento que hoy esgrime Vásquez, y la respuesta crítica de la comunidad en Internet se hizo en su momento a través de una wiki desde la página web del profesor Lessig. El tema no para allí, hace un par de meses Mark Helprin publicó su libro “Digital Barbarism” (“Barbarie Digital”) en el que extendía sus argumentos, el texto provocó una nueva cascada de respuestas entre las que resalto la del profesor Lessig titulada “The Solipsist and the Internet” (“El Solipsismo y la Internet”).

Menciono esta secuencia de escritos dentro del tema porque son una lectura necesaria para los interesados, pero además porque comentaré la desafortunada columna del escritor colombiano, que parece un eco de aquella de Helprin hace dos años, usando argumentos y textos que aparecen detallados en esa extensa discusión.

El argumento de Vásquez como lo dice Lessig respecto del de Helprin “es simple y familiar a cualquier sujeto que se encuentre por primera vez pensando en la forma como la ley regula las obras creativas: que hay algo fundamentalmente injusto en la ley del derecho de autor. Mientras que la ley protege la propiedad ordinaria por siempre — su carro, o su tierra en la que está su casa — la ley del derecho de autor protege las obras creativas por un período limitado de tiempo. Al vencimiento de ese plazo, los derechos exclusivos… expiran, y la obra pasa al dominio público. En ese momento cualquiera es libre de copiar la obra, publicarla, traducirla, hacer una película con base en ella, o hacer una presentación pública de la misma, sin permiso de quien era el titular original del derecho de autor. Esta diferencia es rara. Como lo dijo el famoso académico de derecho de autor Melville Nimmer, “Si yo puedo ser propietario de Blackacre a perpetuidad, por qué no también de Black Beauty?” Pero, como lo reconoce Helprin, a pesar de lo complejo, la Constitución es clara. El poder del Congreso es “asegurar” este “derecho exclusivo” solo “por tiempo limitado”. Los períodos a perpetuidad fueron dejados por fuera”. El texto con pequeños ajustes podría haber sido escrito para Vásquez pues las referencias que se hacen a la ley americana son trasladables en esto a la colombiana y porque tiene el mismo contexto del reclamo de Vásquez en suma: sí, así lo dice la ley y la crítica de Vásquez es “simple”.

A diferencia de lo que nuestro escritor asume el derecho de autor, con sus ventajas y desventajas, no se le ocurrió a nuestros desacreditados legisladores colombianos de hoy, sino que viene de lejos, apareció hace unos siglos y desde que nació consagró la idea de tiempo limitado de protección. Más aún, lo que debemos denunciar es que durante el siglo XX los plazos de protección se han ampliado persistentemente a nivel internacional. El plazo inicial (Inglaterra siglo XIV) era de 14 años y aunque los colombianos desde finales del siglo XIX tenemos los 80 años después de la muerte del autor, lo cierto es que en esa época lo normal eran plazos mucho más cortos. Fue durante la segunda mitad del siglo XX cuando alcanzaron los plazos que hoy existen en las legislaciones mundiales y que tiene como mínimo en los acuerdos internacionales 50 o 70, años según el tratado, y como máximo 100 años (ley mexicana).

El argumento de Vásquez se centra en comparar la propiedad material con la inmaterial. Pero haciéndolo desconoce las diferencias de naturaleza entre los llamados bienes “tangibles” y los “intangibles”. Para que alguien pueda tener propiedad sobre un bien tangible (un carro) otra persona debe perderla, en cambio la posesión de un bien intangible (un poema) por una persona no rivaliza con la posesión que alguien quiera tener del mismo bien. De modo que para que alguien aprehenda de otro una obra intelectual no es necesario que éste la “desaprehenda”, al final del proceso el ideal es que los dos posean ese conocimiento. Esto tiene, entre otras, implicaciones económicas que son un hecho y que han quedado reflejadas en la legislación de tales bienes.

Conforme con lo anterior es necesario reconocer que la idea de propiedad intelectual se refiere a “propiedad” como un recurso de analogía no como una realidad. Es por esto que la analogía es muchas veces insatisfactoria, porque naturalmente no consigue cumplir las expectativas de quien se para desde esa idea. Como me decía @rgalanosma, comentando en twitter la columna de Vasquez, “El talento no se hereda, muere con uno. Las cosas, en cambio van de mano en mano”.

Pero, lo que más me preocupa del argumento de Vásquez es que no intente siquiera reconocer en su análisis el contexto de bien público y beneficio social que reside en la institución del dominio público. El dominio público se erige hoy por hoy como una importante institución para acceso de las personas a los recursos de su cultura que pueden circular más fácilmente, pero que además pueden ser reinterpretados y recontextualizados libremente para ser nueva fuente de cultura. Sirviendo así como inspiración para nuevos escritores, compositores, creadores de audiovisual, para mí, para usted, en una cultura que no nace del aire sino que se alimenta del entorno.

El valor del dominio público va mucho más allá de los beneficios que unos editores puedan obtener de la republicación de este material y necesariamente debe ser superior al porcentaje miserable (en palabras de Vásquez) de remuneración individual que los tataranietos puedan devengar del trabajo de su antepasado. Como se dice en el wiki de respuesta a Helprin, “aquellos que sugieran eliminar el gran bien social del dominio público deben mostrar el mayor beneficio que representa retirar ese dominio del público para beneficiar exclusivamente a herederos lejanos de aquellos artistas cuyas obras siguen teniendo algún significado aproximadamente un siglo después”.

No tengo el placer de conocer la obra de Vásquez, pero apuesto a que su inspiración no es sólo divina sino que tiene mucho de terrenal, por lo que me pregunto si sin darse cuenta ¿no habrá estado “apropiándose” del trabajo de otros autores que en su justicia debieran estar reportando réditos a otros muchos herederos?

Published by carobotero on 03 ago 2009

equinoXio: Mejor hablemos del derecho al acceso a la cultura

Acabo de publicar en equinoXio:

Mejor hablemos del derecho al acceso a la cultura

Gracias a Juglar del Zipa he seguido con interés el diálogo en El Espectador y el Blog El Elefante Azul, entre Juan Gabriel Vásquez y Javier Moreno (1, 2, 3, 4 y 5) sobre los libros electrónicos. Aunque en principio no tengo mucho que decir en una discusión en la que se piense en “los libros electrónicos vs los libros de papel”, en esencia por que estoy convencida de que cada uno cumple funciones diferentes, creo que ese tipo de discusiones se ocupan de una porción muy pequeña del análisis, por eso propongo ampliarla.

Según el informe “El Espacio Iberoaméricano del Libro 2008” el libro en papel representa el 95% de ese mercado en la región y el saldo corresponde a “otros formatos” que tienen en común el uso de tecnologías digitales. Es decir, en éste mercado el libro electrónico aún no representa ni siquiera el 5%. De hecho, en ese saldo la mayor parte de la participación la tienen los CDs. Y aunque seguramente en países desarrollados el porcentaje sea mayor me temo que el “libro electrónico” sigue siendo y será siempre una porción de esos “otros formatos”. Incluso revisando el informe ya mencionado lo que se ve es que de un lado se reconoce que la medición se complica por la ausencia de ISBN en muchas de esas producciones y, que sectores como las editoriales universitarias han ingresado ya con éxito a “otros formatos” migrando o complementado su oferta con ellos a un ritmo creciente y acelerado.

Mi problema en esencia entonces, es que esa comparación intenta ajustar la nueva realidad tecnológica a categorías y segmentos de un pasado reciente que no coincide con la actualidad. Cuestiono que esa comparación pierde de vista el escenario más completo de los atomos vs los bits, que definió Negroponte en Being Digital, y por tanto renuncia a ver los retos, oportunidades y problemáticas más complejas de ese panorama. Reconozco que puede ser importante para la industria frente a sus retos de mercado hacer esa comparación parcial, pero desde los usuarios pensando en costo-beneficio y en la idea de “lo público”, como espacio de derechos civiles, deja de lado la capacidad de convergencia que tienen estas nuevas tecnologías en las que las literalidades y lecturas cambian hacia un mundo multiformato, multimedia e interactivo. Cuando nos referimos a este tipo de comparaciones hablamos al final de cambios sustanciales en la forma como accedemos y usamos los recursos de nuestra cultura y por eso creo que se justifica ir más allá de la pequeña y lejana realidad del libro electrónico.

Seamos serios, ¿cuántos de nosotros ha tenido acceso a leer un libro electrónico en uno de esos nuevos dispositivos como el Kindle?, en cambio, ¿cuántos de ustedes leyeron algo en un pdf, ayer?. Nos escandalizamos de la forma como Amazon borró en Estados Unidos la versión en libro electrónico de “1984” de Orwell adquiridos por usuarios del Kindle, la empresa lo hizo bajo la excusa de que el proveedor no tenía la autorización de derecho de autor para distribuirlos en ese país, pero hemos ignorado que ese riesgo lo estamos enfrentando hace años y sucede día a día en lugares como las bibliotecas públicas.

Reconozco que me encanta explorar con euforia las oportunidades que ofrece el uso de las tecnologías y sus beneficios en los procesos sociales, pero en relación con el acceso a los recursos de nuestra cultura (más allá incluso de los libros, para pensar en los recursos de una biblioteca que incluyen publicaciones periódicas, videos, cds, mapas, etc.) comparto la preocupación recurrente de los bibliotecólogos que advierten como el cambio de formato (átomos por bits) los priva de su función de guardianes de memoria. El formato digital implica dificultades para concebir el acceso y el archivo como tradicionalmente lo han hecho. A diferencia de los formatos del mundo análogo (átomos), los digitales (bits) están muchas veces mediados por medidas tecnológicas de protección que restringen usos que incluso están legalmente respaldados (como el libre uso de las obras en el dominio público) o que deberían estarlo (como la posibilidad de modificarlos para que sirvan a personas con alguna discapacidad); lo digital está amenazado por la ausencia de interoperabilidad que dificulta su actualización tecnológica y acceso, e incluso normalmente, este formato enfrenta barreras legales que les impide a los bibliotecólogos su función de custodia y preservación pues suele estar asociado con licenciamientos que sólo permiten accesos temporales y no autorizan el archivo para consulta histórica bajo justificación de normas de derecho de autor.

Entonces, la eliminación que “una empresa seria” como Amazon hizo de “1984” en Estados Unidos, es solo el último capítulo de una amenaza tecnológica que hace mucho dejó de prometer control y lo convirtió en realidad. La tecnología nos pone en las manos la oportunidad de acceder a la biblioteca de Alejandría del s. XXI, pero a menos que creemos espacios y garantías públicas para que eso suceda, no será un incendio masivo sino un solo click el que nos deprive de ese conocimiento.

Por eso creo que debemos abordar el tema de las diferencias entre átomos y bits, que los bibliotecarios vienen advirtiendo hace mucho, como un tema serio para la difusión y preservación de nuestra cultura y elevarlo a una discusión sobre políticas públicas. En este proceso se debería discutir la adopción de estándares mínimos para garantizar interoperabilidad tecnológica, para construir entornos legales que limiten el alcance de las medidas de protección y favorezcan las decisiones individuales e institucionales en pro de ese acceso y no del control, en suma, para que revisen los temas de derecho de autor, privacidad, acceso, etc., como temas de derecho público y no solamente de propiedad privada o de derecho penal.

Cuando uno mira el panorama de esta forma más amplia es cuando no puede dejar de sonreír porque un estudiante demandará a Amazon porque al borrarle “1984” lo privó de sus notas de clase (tomadas en el dispositivo como quien subraya y comenta su libro al margen) y en consecuencia le ha ocasionado perjuicios individualizables. Y la sonrisa es irónica, pues creo que esa reacción individual por tal perjuicio debería ser un móvil de la sociedad hacía los cerramientos que venimos experimentando como comunidad en nuestros accesos a la cultura.