Hace varias semanas ya leí el post de Beatriz sobre este tema que me dio luces sobre lo que va a suceder y hoy aparece publicado el proyecto de ley de Derecho Autoral en la página del Ministerio de Cultura Brasileño que también anuncia cómo el texto será sometido a un proceso de consulta pública, allí dice: “la finalidad es ampliar y asegurar los derechos de los autores, que pasan a tener mayor poder de arbitrio sobre sus obras, compatibilizándolas con las de la sociedad a tener acceso a la cultura”.

Todo indica que el tema fue uno de los ejes de discusión del Campus Party en Brasil, donde el ministerio de cultura presentó la iniciativa y tuvo como invitado de honor al profesor Lawrence Lessig, allí se anunció que la idea era poner a Internet como derecho de todos y para lograrlo se permitirá la participación de todos a través de debates públicos, abiertos y masivos, que permitan la intervención de la ciudadanía, estudiantes, universidades, el gobierno, industrias, entre otros. Se pretende definir los derechos a regular, en razón de los autores y de la industria, en relación con los consumidores pero, también con los mismos ciudadanos.

Se mencionan como ejes de la ley:

· Liberación del material descatalogado para uso público (abordará el problema de acceso a las obras huérfanas)
· Compensación a los artistas con un canon a las telecos (canon por copia privada!)
· Internet como un derecho básico
· Copia privada considerarla también como derecho básico
· Excepciones para impedidos visuales

Beatriz indicaba en su artículo que la ley “debe(rá) haber un balance entre los resguardos constitucionales de protección de copyright con las garantías de disfrute pleno de los derechos culturales así como otros derechos fundamentales y el desarrollo nacional, así como los principios que regulan la libre empresa, la protección de la competencia y los derechos de los consumidores.”

Ya se dice que esta propuesta va en contravía del carácter restrictivo y limitado que tiene la Convención de Berna y los llamados acuerdos Internet que administra la OMPI que son el marco legal de la mayoría de países latinoamericanos. Las expectativas están servidas y el impacto que este proceso tenga en la región está aún por verse!

Gracias a Carolina Soto por la información!