Viernes y hoy se publica mi columna de 350 palabras, el tema no podía ser otro que el de #LeyLleras y el aprendizaje para intervenir un proyecto de ley en Colombia.
¿Aprendiendo a legislar con los ciudadanos-internautas?
La semana pasada fue anunciada una “mesa de concertación” por el ponente Barreras, que presentaría ponencia de #LeyLleras. La noticia desilusionó a muchos que creyeron que las palabras de Barreras de que no habría afán y las de Vargas Lleras de que habría foros en las regiones significaba una apuesta por abrir la discusión. (seguir leyendo en El Espectador)
Entiendo que ahora el proceso en el Congreso tiene unas dinámicas concretas y un procedimiento que se ajusta a procesos muy diversos de elaboración de leyes, sin embargo se ve el desconcierto de las instituciones cuando se les plantea explorar opciones de participación.
Que la responsabilidad es esencialmente del gobierno, no me cabe duda. El equipo del ministro Vargas Lleras debió haber previsto que este proyecto de ley merecía un proceso participativo más amplio (es que no era sino ver lo que pasaba en el mundo, leer el periódico mejor dicho) y haberlo implementado para llegar con un texto más depurado (y mejor escrito) al Congreso, no es mucho pedir: Vivedigital y El plan decenal de educación lo hicieron, eso como para no poner ejemplos de otros países. Claro, hacer esto ahora con una presión es complicado (me pregunto en todo caso porqué tanto afán si el TLC no ha sido aprobado por EEUU, aún no corren plazos y en cambio si estamos dando tumbos con un texto que sigue teniendo muchos problemas técnicos, vacios y críticas).
Pero, el senado tampoco ha estado a la altura. La gente metida en Internet se acostumbra a trabajar colectivamente y en muchos sentidos en abierto. De hecho por eso las sesiones de un proyecto de ley en el senado nunca antes habían sido tan públicas como en este caso:
El 4 de mayo el senado hizo streaming (no tengo datos de cuántos se conectaron), que reprodujo el Senador Romero con casi 1000 espectadores, otros tantos desde a plataforma de RedpaTodos, nosotros teniamos al menos convocados 8 auditorios remotos en diferentes ciudades del país al que asistieron un promedio de 8 personas en cada uno y sabemos que ETB Radio tuvo un promedio de 200 escuchas en la retransmisión que hicieron ellos también. Matemáticas básicas nos dan más de 2250 espectadores ese día.
De la reunión que tuvieron con la industria y con quienes apoyan la ley sabemos por una noticia en el portal del senado. Luego nos tocó el turno a nosotros (aunque quedó la duda de si nos iban a invitar o no ya que la noticia indicaba que la radicación era inminente), para esta reunión preguntamos si habría streaming y solo hasta el último momento se consiguió el sí cuando explicamos que no era una reunión de concertación sino informativa, en esta oportunidad tuvimos un aproximado de 1000 espectadores nuevamente y no tenemos datos de otras transmisiónes (la del senador Romero, la que hacía el senado …). Para esta última reunión el senado puso a disposición el canal de TV, no sabemos cuanta gente lo vió, pero por el streaming que hicimos nosotros hubo 1300 con picos de hasta 1800 personas conectadas.
Nuestra apuesta es porque la gente se informe y por hacer la tarea de intentar afectar la ley en el tiempo que podamos hacerlo, actuando como ciudadanos (por eso hasta nos pasan chascos, la radicación de nuestras observaciones al proyecto se hizo como cualquier vecino y después de que Iván Vargas sufrió 4 horas para intentar radicar, paseó el congreso y le tocó aguantar el regaño del funcionario de turno por no llevar las 12 copias y 10 cartas firmadas en original y con nombres precisos de los ponentes de cada comisión, nos enteramos ayer -3 semanas después- que los senadores nunca las recibieron) y haciendo peticiones respetuosas, bajo el entendido de que la mayoría no son abogados y los que somos no sabemos de esas dinámicas legislativas.
Nosotros somos conscientes de que estamos en terrenos desconocidos, pero somos ciudadanos y eso en una democracia significa muchas cosas, estamos al menos ejerciendo nuestro derecho a ser escuchados. Por eso habría sido mejor un proceso de participación ciudadana coordinado y facilitado por el gobierno, que recogiera y sistematizara las preocupaciones de todos y luego con la participación del congreso montar una mesa permanente de concertación (un mecanismo que no es oir por unas horas voces visibles sino una metodología de construcción y conciliación de un texto como propone el senador Romero, propuesta por cierto que nunca fue contestada) que luego puede ser sometido al Congreso…
Mantengo el optimismo pero creo que hacen falta muchas voces y muchos oídos para poder mover la estructura del proyecto de ley.