Archive for febrero, 2012

Published by carobotero on 24 feb 2012

columna- Primavera de los académicos

Primavera de los académicos

A raíz de lo que algunos llaman la “primavera de los académicos” parece inminente un cambio sustancial en el ciclo de publicación científica en el mundo. Se trata de algo que las bibliotecas ya advertían desde hace una década. (continuar leyendo en El Espectador)

Este tema merece ser profundizado, les dejo algunos enlaces para ese efecto:
El post que prende la mecha
La carta que están firmando los científicos
Otros dos posts que pueden servir para su análisis uno en The Chronicle y otro de Dennis Johnson
Una entrada que da cuenta de la posición asumida por Elsevier
Explicación en un blog del sobre el Research Works Act
Explicación de un proyecto de ley que busca contrarrestar al Research Works Act para apoyar el acceso público a lo que se financia con dinero público

Published by carobotero on 17 feb 2012

columna- Arquitectura en proyectos de educación abierta

Arquitectura en proyectos de educación abierta

Los proyectos vinculados con la idea de educación abierta suponen que cuando docentes y estudiantes comparten abiertamente su material educativo, como currículos, talleres, presentaciones, preguntas de exámenes y notas de clase, todos nos beneficiamos. (continuar leyendo en El Espectador)

Sobra decir que aunque creo que OpenStax es un proyecto increible y que puede tener buen impacto por su facil adaptacion al sistema, mis aprecios estan con Siyavula que utiliza esquemas mas interesantes de desarrollo, pero bueno, todo aporta! (perdon, no tengo tildes)
Enlaces:
Sobre el proyecto OpenStax College
Sobre el proyecto Siyavula
Una lectura que pone a pensar sobre la arquitectura precisamente y como debemos atravernos

Published by carobotero on 12 feb 2012

Buscando consensos para y con Internet – Sobre #derechodeautor e #internetlibre

Por:
Erick Iriarte, Iriarte & Asociados (@coyotegris)
Carolina Botero, Fundacion Karisma (@carobotero)

El mismo texto se encuentra en el blog de Erick Iriarte,

El dialogo científico ha requerido con el devenir de los años de poder establecer de manera clara y directa las posiciones para sobre ellas encontrar la verdad que surge de la confrontación de ideas, en el mas respetuoso proceso de discusión, sin perder de vista el objetivo común que es el desarrollo humano con justicia social.

Si bien el contexto social donde nos encontramos, denominado Sociedad de la Información es claramente reconocido por la mayoría de los autores, tambien resulta claro que el debate jurídico tiene un cierto retraso en afrontar este cambio social, aun cuando uno de los principales aforismos jurídicos resulta siendo “ubi societas, ubi ius” que quiere decir, donde hay una sociedad, existe un derecho, es parte de este enfrentamiento entre procesos sociales y ordenamientos jurídicos el que encontraremos en las siguientes líneas.

No pretendemos hacer un artículo de respuesta al artículo “la situación real de la ley SOPA, PIPA y OPEN” del Dr. Wilson Ríos sino que buscamos en una confrontación de ideas establecer de una manera contrastada lo que se ha venido discutiendo y llevando como estandarte desde nuestra visión, en los últimos años, con la insurgencia de la Sociedad de la Información y con ello la rehabilitación de un derecho fundamental del ser humano: el derecho a ser reconocido por sus creaciones, siendo que es un derecho de todo ser humano y no solo de unos cuantos.

Como todo proceso científico la doctrina vigente busca siempre tratar de evitar los cambios, dado que alteran la continuidad de la regulación, aún cuando debiera ser lo más flexible (si seguimos la lógica de que es el derecho el que es configurado por la sociedad y por tanto la regulación es un constructo humano, y por ende variable, cuando el ser humano cambia, sin que se pretenda decir que hay que cambiar el derecho, es más en algunos casos se trata de volver a las raíces primigenias del derecho para defenderlo, de interpretaciones en el camino).

En esta medida se ha críticado la acción contra los proyectos SOPA y PIPA, por estar “poco sustentada” o por ser sólo “activismo”. Sin embargo en artículos de terceros y propios, alrededor del mundo, y desde hace ya varios meses se daban enlaces a fuentes primarias e importantes referencias académicas a fuentes secundarias. Es decir la masiva protesta contra las leyes indicadas tiene de todo, en sus formas, pero no por ello puede calificarse de poco sustentada.

Nuestra respuesta sale seguramente de las filas de lo que Wilson Rios denomina los “ciberlibertarios” o “mesías digitales”, aunque el mismo Wilson ha sido siempre claro que no todos pueden ser catalogados de igual manera, más cuando hay argumentos con sustento detrás.

Las posiciones expresadas en las siguientes líneas reflejan una posición ideológica compartida por diversos actores sociales, económicos y culturales, de diversos puntos del planeta, ofreciendo una “otra mirada”, como diria Levinas. Esta otra mirada refresca el menú unanimista de décadas anteriores (que construye y plantea una propiedad Intelectual fortalecida como eje de desarrollo olvidando sus equilibrios). Así podríamos afirmar que no todas las mamás preparan sopa, es más algunas aprendieron platos más equilibrados cuando se empezó a advertir que uno de los problemas de hoy es la obesidad en los niños. Entonces, aunque efectivamente “no es fácil encontrar el justo medio (ni) equilibrar intereses tan disímiles como los que surgen alrededor de estos interesantes temas” es importante en todo caso prever que el equilibrio se logra es en la discusión de las tensiones y no en la imposición de quienes hablan.

Dicho esto, hay un hecho cierto e irrefutable, la Sociedad de la información es un proceso social que no tiene vuelta atras y que ha hecho de la información su eje motor, tanto en los procesos sociales como en los procesos económicos, es pues como diria Menucci, el centro de la sociedad. Y con ella llego el Internet, que es una tecnología disruptiva. Es pues la Sociedad de la Información la que modifica sustancialmente las relaciones sociales y que por tanto cambia también la relación de lo que allí sucede con lo legal.

Por eso precisamente los antecedentes legales que el doctor Rios presenta tienen más de una perspectiva: una, la que él resalta: la necesidad que manifiestan algunos titulares de derecho de autor (en especial los congregados en las entidades de gestión colectiva y las grandes asociaciones de las industrias creativas) de actualizar las normas de propiedad intelectual para el medio digital haciendo extensivos controles y restricciones del mundo análogo; y otra, que queda olvidada en su artículo: ante un medio con una arquitectura abierta, sustentada en individuos, en la creación colectiva, en el compartir de contenidos y en una gran potencialidad generativa, el canal comercial debe ceder espacio y compartir intereses con los de la sociedad civil, porque es lo que sucede, porque el desplazamiento se ha hecho efectivo.

Por eso la pretensión controladora de la propiedad intelectual se torna excesiva y se vuelve reactiva en forma directamente proporcional con la suma de usuarios, justificando la reacción masiva que vimos en contra de los mencionados proyectos. Así resulta curioso que sea la acción de miles de individuos reinvindicando su derecho a decidir qué hacer con sus obras, y por ende a compartirlo si lo desean, o a utilizar una entidad intermediaria si asi lo definen, lo que resulta critico en este diálogo.

La primera diferencia entonces que tenemos con el análisis del doctor Ríos en lo legal es su diagnóstico de lo social, la tendencia regulatoria de los últimos años que él presenta como necesaria, es precisamente el antecedente que explica también la reacción. Ahora bien, el espacio que dedica el doctor Ríos a los pros y contras del análisis es limitado y no parecen desvirtuar las críticas:

¿El propósito de estas normas es perseguir la piratería o al usuario? pues el recuento de casos que expone el doctor Rios que empiezan con Napster y recuerda otros más recientes como Megaupload muestra precisamente que no se necesita SOPA ni PIPA para ir tras lo que se consideran organizaciones criminales de piratería, pero, en el mismo sentido de su texto no podemos entender claramente cómo dichas disposiciones no constituyen un riesgo para el potencial de uso de las personas comunes y silvestres, es decir todo conectado y potencial conectado a la red. En modelos broadcasting muchas veces el usuario no es parte de la ecuación pero resulta iimportantísimo, y base del sistema, en Internet. Ese potencial de uso es el que precisamente explica la reacción masiva y su defensa, es la posibilidad, a diferencia de radio y o television, de que los usuarios son a su vez creadores siendo entonces ellos, más que nunca, los que utilizan el derecho de autor para sus producciones.

Luego continua el Dr. Rios indicando los cuestionamientos que se elevaron en relación con los servicios de los operadores de Internet, de las posibles barreras al comercio, etc. Es importante reconocer los intereses detrás de las críticas (sociales, económicos y políticos) pero hecho esto está claro que si reconocemos Internet como herramienta de expresión de la sociedad y por ende de ejercicio de derechos fundamentales debemos mantenerlo como recurso de acceso público y por tanto las barreras descritas a los intermediares debe controlarse tanto como los abusos que cometan esos actores al acceso. Así aunque no desconocemos que también hay una pugna económica entre industrias de contenidos (las “tradicionales” vs. las “digitales”) en este caso la lucha por los intereses de los usuarios coincide con la acción de las industrias digitales, el día que sus acciones afecten a los usuarios se deberá actuar también contra ellas.

A continuación el doctor Rios expresa que con estos proyectos se busca abordar no solamente aquellas actividades de lo digital que están relacionadas con la reproducción sino que se hace extensiva al streaming hasta ahora dejado un poco de lado, reconoce que el fin de los proyectos es continuar la tendencia de hacer más expeditos los procedimientos (reduciéndolos a unos cuántos días) y facilitando que se desarrollen a través de autoridades ejecutivas o del propio interesado. Este tipo de medidas soportan las críticas de los detractores: se ignora la naturaleza y arquitectura de Internet para aplicar las lógicas de tecnologías anteriores y ante los riesgos que implican para los derechos de los usuarios, los titulares buscan beneficiarse de procesos expeditos que atacan principios como el de debido proceso. En un tema que ha dejado de ser una pregunta abierta y remota, se trata de amenazas evidentes en los más recientes movimientos sociales internacionales. Esto nos obliga a plantear cómo debe enfrentar el derecho las nuevas tecnologías en beneficio del usuario, tal como ocurrió en el caso Sony Corp. of America v. Universal City Studios, Inc.(conocido como caso Betamax)

Difícilmente la defensa correcta frente a las críticas que los proyectos de ley SOPA y PIPA representan para el derecho a la libertad de expresión puede ser que el propio proyecto incluye un artículo donde se declara que no se verá afectada la privacidad, habría que explicar: por qué?. Internet se ha evidenciado como un instrumento efectivo, masivo e irreverente para ejercer el derecho a la libertad de expresión, tratarla solo como un canal de consumo es un gran error que expusieron los relatores de derechos humanos para la libertad de expresión, sin embargo debemos tener claro que no se está hablando de libertinajes ni de un uso indiscriminado y sin respeto, sino que se debe balancear en una estructura que está creada para el compartir antes que para el restringir.

Los tiempos de cambios y nuevos ajustes que vivimos son particularmente interesantes porque muestran nuevas tendencias, fuerzas que hace unos años pedían ser escuchadas y hoy están siendo escuchadas y recuerdan desde su óptica precisamente que la regulación debe tener un equilibrio “ni mucho que queme al santo, ni tan poco que no lo alumbre”. Es necesario replantear, o quizá volver a las raíces más pristinas como es el caso del derecho de autor. La Sociedad de la Información no implica per se destruir el viejo orden y establecer uno nuevo, si implica completar la normativa en lo faltante, en construir con lo ya existente, recuperar lo que sea valioso y aportar nuevas cosas, es pues la Sociedad la que guía el desarrollo humano y no solamente las leyes, nuevas o viejas.

La mirada del doctor Rios es clara, es informada y busca el diálogo, pero no expone porqué los usuarios no deben estar preocupados, porqué las medidas respecto a DNS, por ejemplo, no son excesivas, ni propone tampoco cuál es el punto de equilibrio, indica que debe encontrarse, y para ello aportamos nosotros desde nuestro lado con el fin de encontrar ese punto de equilibrio.

Para nosotros hay riesgos en seguir manteniendo que el camino regulatorio para Internet es el de la protección a ultranza del derecho de autor de algunos sectores y actores, que hacerlo así es desconocer la nueva realidad social lo que no sólo pone en tensión el potencial innovador y generativo de la arquitectura abierta de la Red sino que arremete contra su potencial como instrumento de expresión y ejercicio de derechos fundamentales.

No regular no porque creamos en el libertinaje, sino porque en Internet se aplican las leyes y los principios del derecho se deben respetar, si Megaupload estaba actuando fuera de la legalidad lo decidirá un juez y tendrá su juicio, para ello no fue necesario SOPA, no necesitamos aplastar a cientos para encontrar unos pocos. Se debe fortalecer el sistema judicial, se deben buscar mecanismos de remuneración de los artistas más allá de la copia, debemos redefinir que es lo inadmisible dentro de la nueva realidad, debemos respetar a los usuarios y ellos responderán con respeto, debemos buscar el nuevo consenso social para proceder a dar el marco legal, si priman los intereses de sólo uno de los costados de este pulso el descontento social se mantendrá.

Finalmente, este es el inicio de un diálogo que esperamos tenga aportes de otros especialistas, siempre encontrándonos para construir juntos esta nueva Sociedad de la Información.

Published by carobotero on 10 feb 2012

columna; Comisionados CRC: ¿Qué es Internet?

Comisionados CRC: ¿Qué es Internet?

El acceso a Internet más barato para celulares en Colombia se oferta limitado a productos o servicios comerciales específicos: Facebook, Twitter o correo electrónico. Digámoslo claro: ofrecer acceso parcelado no es ofrecer Internet, aunque así lo avale la visión que de Internet parece tener la Comisión de Regulación de Comunicaciones. (seguir leyendo en El Espectador)

Enlaces
Plan Nacional de Desarrollo 2010-2012 (vean el artículo 56 cuya redacción es posiblemente la que genera incluso el problema)
El comunicado de prensa de la CRC sobre la Resolución 3502 de 2011 con enlaces al texto y al análisis de la CRC a los comentarios recibidos durante el proceso de desarrollo de la misma (especialmente interesantes los de la Cámara de Comercio Electrónico)

Published by carobotero on 03 feb 2012

columna “Impresoras 3D: ¿la próxima batalla legal?

Que detener las impresoras 3D por violación a la propiedad intelectual es algo a la vuelta de la esquina porque se están dando Sobre los problemas de regulación que empiezan a verse los primeros pasos en EEUU fue lo que llamó mi atención para esta columna. Les dejo la de esta semana con unos enlaces adicionales al final.

Impresoras 3D: ¿la próxima batalla legal?

Hace 30 años nos entusiasmaba la ciencia ficción de series como Star Trek, soñábamos con teletransportación, con traer hasta nosotros la linterna que se había quedado en la mesita de noche cuando salimos a acampar… gracias a la tecnología de impresión 3D, reproducir bienes físicos hoy es sólo “cuestión de tiempo” (seguir leyendo en El Espectador).

La entrada que explica esto en The Pirate Bay
Para leer sobre Reprap acá
Otro enlace sobre el tema acá.