From the situation I face, I highlight the support I have received from so many people in Colombia and worldwide.

October 14th, 2014

The use of FLOSS was my first approach to the open source world. Many times I could not access ecological or statistical software, nor geographical information systems, despite my active interest in using them to make my first steps in research and conservation. As a student, it was impossible for me to cover the costs of the main commercial tools. Today, I value access to free software such as The R project and QGis project, which keep us away from proprietary software when one does not have the budget for researching.

But it was definitely since facing a criminal prosecution for sharing information on the Internet for academic purposes, for ignoring the rigidity of copyright law, that my commitment to support initiatives promoting open access and to learn more about ethical, political, and economic foundations has been strengthened.

I am beginning my career with the conviction that access to knowledge is a global right. The first articles I have published in journals have been under Creative Commons licenses. I use free or open software for analyzing. I also do my job from a social perspective as part of my commitment and as retribution for having access to public education in both Colombia and Costa Rica.

From the situation I face, I highlight the support I have received from so many people in Colombia and worldwide. Particularly, I thank the valuable support of institutions working for our freedom in the digital world. Among them I would like to acknowledge those institutions that have joined the campaign called “Let’s stand together to promote open access worldwide”: EFF, Fundación Karisma, Creative Commons, Internet Archive, Knowledge Ecology International, Open Access Button, Derechos Digitales, Open Coalition, Open Knowledge, The Right to Research Coalition, Open Media, Fight for the Future, USENIX, Public Knowledge and all individuals that have supported the campaign.

If open access was the default choice for publishing scientific research results, the impact of these results would increase and cases like mine would not exist. There would be no doubt that the right thing is to circulate this knowledge, so that it should serve everyone.

Thank you all for your support.
Diego A. Gómez Hoyos

De la situación que enfrento rescato el apoyo que he recibido de tantas personas en Colombia y en el mundo.

Octubre 20 de 2014

Mis primeros acercamientos al mundo de lo abierto fue con el uso de software abierto. Muchas veces no pude acceder a software de estadística, de ecología, ni de sistemas de información geográfica, a pesar de mi interés activo en utilizarlos para dar mis primeros pasos en investigación y conservación pues, como estudiante, no era posible cubrir los costos de las principales herramientas comerciales. Hoy en día, valoro el acceso a software libre como el proyecto R y el proyecto QGis, que nos aleja de la ilegalidad que nos impone el software privativo cuando no contamos con presupuesto para hacer investigación.

Pero, definitivamente, fue el enfrentar un proceso penal por compartir información en
internet con fines académicos, por desconocer la rigurosidad de los derechos de autor, que se ha reforzado mi compromiso de apoyar las iniciativas que promueven el acceso abierto y de conocer más a fondo sus fundamentos éticos, políticos y económicos.

Estoy comenzando mi carrera con el convencimiento de que el acceso al conocimiento es un derecho global. Mis primeras publicaciones las he realizado en revistas que publican con licencias creative commons. Para los análisis uso software libre o abierto y hago trabajos de extensión social como parte del compromiso y retribución de haber accedido a la educación pública en Colombia y Costa Rica.

De la situación que enfrento rescato el apoyo que he recibido de tantas personas en Colombia y en el mundo. En forma especial quiero agradecer el valioso apoyo de instituciones que trabajan por nuestra libertad en el mundo digital. Entre ellas quiero hacer un reconocimiento a las instituciones que se han unido a la campaña “Unámonos para promover el acceso abierto en todo el mundo”: EFF, Fundación KarismaCreative Commons, Internet ArchiveKnowledge Ecology InternationalOpen Access ButtonDerechos DigitalesOpen CoalitionOpen KnowledgeThe Right to Research Coalition, Open MediaFight for the FutureUSENIXPublic Knowledge y todos las personas que se han animado a apoyar la campaña.

Si el acceso abierto fuera la opción predeterminada para la publicación de los resultados de la investigación científica, no solo incrementaríamos el impacto de estos resultados, sino también conseguiríamos que casos como el mio no existieran. No habría duda que lo correcto es circular este conocimiento que debería servir a todos.

Gracias a todos por su apoyo.
Diego A. Gómez Hoyos

Unámonos para promover el acceso abierto

diego_sqSi por defecto usáramos acceso abierto en la investigación académica, casos como el de Diego se convertirían en obsoletos.

Así la investigación académica sería de libre acceso y estaría disponible bajo licencias abiertas que permitan, legalmente, el tipo de intercambio crucial para permitir el progreso científico. Cuando la investigación se comparte libre y abiertamente todos nos beneficiamos.

Regístrate a continuación para expresar tu apoyo al acceso abierto para publicaciones científicas y académicas, así investigadores como Diego no se arriesgan a penas severas por ayudar a que colegas accedan a la investigación que necesitan.

Hasta ahora más de tres mil personas se han unido ¿Te unes? Firma aquí.

petición Diego

+Este texto es  una traducción al español de la campaña Let’s stand together to promote open access worlwide.

Screen Shot 2014-09-29 at 11.52.24 AM

En Armenia y Bogotá terminamos el Ciclo Nacional de Licenciatones

En apoyo al caso de Diego, hemos tenido 3 licenciatones en todo el país, que se han convertido en espacios de debate muy interesantes sobre el equilibrio que debe existir entre los Derechos de Autor y otros derechos como el acceso al conocimiento en Colombia.

Estuvimos en Medellín, Popayán, Cali y ahora nos esperan Armenia y Bogotá!

La  Licenciatón  es  una  jornada  de  sensibilización,  aprendizaje  y  práctica, sobre el licenciamiento abierto y su relación con la cultura libre. Un encuentro para analizar la importancia de compartir en el mundo digital a la luz de la tendencia restrictiva de las leyes de derecho de autor, y para despejar la nube de preguntas que se arma sobre nuestras cabezas cuando nos hablan de estas leyes.

¡Hablemos de compartir conocimiento!

Durante la licenciatón los amigos de Creative Commons Colombia y algunos colectivos asociados, explicarán cómo elegir la licencia Creative Commons que se acomode a los permisos que quieres dar sobre tus creaciones artísticas, trabajos académicos o todo tipo obras creativas, mientras resolvemos dudas en una mesa de radio en vivo.

Trae tu obra digital y dispositivo móvil:

  • + Textos
  • + Fotografías
  • + Trabajos académicos
  • +​ Audios​
  • + Cortometrajes
  • + Blogs
  • + Canciones y mezclas

Este ciclo de licenciatones se realiza con la ayuda  de la Organización Web We Want, como un apoyo a todos los que seguimos diciendo #CompartirNoEsDelito.

¡Ven a la Licenciatón, adopta una licencia CC y libera tus contenidos!

En Armenia:

afiche_licenciaton_armenia

  • Fecha: Jueves, 25 de septiembre
  • Hora: 2:30 PM
  • Lugar: Auditorio Euclides Jaramillo Arango. Universidad del Quindío
  • Entrada Libre
  • Previa inscripción aquí
  • Invitan: Universidad del Quindío,  Unidad de Virtualización Universidad del Quindío, Fundación Una sola palabra.
  • Contacto:

En Bogotá:

La Licenciatón Bogotá, hará parte de la Celebración de Internet, un evento organizado por la Fundación Karisma y Radio Pachone, en el marco del Festival de Cine Creative Commons Bogotá.

afiche_vertical

En todas las ciudades las licenciatones son de entrada libre. Los esperamos para seguir diciendo #CompartirNoEsDelito.

Derechos Humanos y Delitos contra la Propiedad Intelectual

Alberto J. Cerda Silva es profesor asistente de derecho informático en la Universidad de Chile. Es LL.M. en “International Legal Studies” de la Universidad de Georgetown . Actualmente adelanta estudios doctorales en esta última con una disertación que explora la relación entre derechos humanos y la regulación de Internet en América Latina.  Le hemos pedido que mire el caso de Diego desde su óptica y nos remitió este análisis que compartimos con ustedes. 

Diego Gómez es un joven biólogo colombiano, quien arriesga de cuatro a ocho años de cárcel por cargos criminales relativos a la infracción a la propiedad intelectual. Los hechos de la acusación criminal se hacen consistir en que Diego subió a un sitio de Internet una tesis de maestría, sin contar con autorización de su autor. Hasta antes de ser notificado de la acusación, Diego desconocía que su acción constituyese un delito. Tras la notificación, bajó la mencionada tesis. El infractor no actuó movido por fines de lucro ni afán comercial, aunque si inconsciente de la ilicitud. No existe evidencia de que el titular haya experimentado significativos perjuicios atribuibles al accionar de Diego, otro que la eventual difusión de su obra, algo a lo que, por lo demás, aspira la mayor parte de los miembros de la comunidad científica.

El caso tiene múltiples ribetes legales, de política pública, y de política criminal, entre otros. Tales como determinar los límites a la protección de la propiedad intelectual, el ámbito de medidas de interés público susceptibles de implementarse con las restricciones de dicha propiedad, e inclusive la necesidad emplear recursos públicos en la protección de intereses esencialmente privados. Desde una perspectiva legal, el caso puede ser abordado como un asunto de derecho interno, respecto del cual no soy voz autorizada. Sin embargo, el caso también puede ser puesto en el contexto del derecho internacional. Desde esta última perspectiva, sin temor a equivocarme, este caso en particular nos sugiere que la persecución penal de los infractores de la propiedad intelectual suscita cuestionamientos en cuanto al respeto a tratados internacionales sobre derechos humanos de que Colombia es parte.

Los tratados internacionales de comercio de que Colombia es parte exigen adoptar medidas penales en contra de la infracción dolosa de derechos de autor a escala comercial. De las varias exigencias para sancionar criminalmente a un infractor, me permito detener en dos de ellas: la intencionalidad y el perjuicio. Ambas son relevantes no sólo para el derecho internacional del comercio, sino también para el derecho internacional de los derechos humanos, en especial sobre los derechos fundamentales que se garantizan a toda persona frente a la persecución penal en un estado democrático de derecho.

El derecho internacional del comercio no exige sancionar toda infracción, sino sólo aquellas infracciones dolosas. Una infracción resultante de la negligencia, el mero desconocimiento o la ignorancia, como parece ser el caso en examen, no es suficiente para justificar la adopción de las medidas más drásticas previstas en el ordenamiento jurídico: la sanción criminal. Esto no obsta, por supuesto, a otras medidas legales, pero menos drásticas. La exigencia de dolo se entronca con la presunción de inocencia, un derecho humano que garantiza que toda persona se presume inocente hasta que se pruebe lo contrario. En este caso, no es el acusado quien debe probar su inocencia. Al contrario, la parte acusadora es quien debe probar que se cometió una infracción y, además, que dicho acto fue doloso, esto es, cometido deliberadamente y no por simple negligencia, error, o ignorancia.

El derecho internacional del comercio no exige sancionar toda infracción cualquiera sea el monto de su perjuicio, sino sólo aquellas infracciones significativamente dañinas, aquellas que constituyen piratería de escala comercial. Una infracción sin daños significativos, como en principio parece ser el caso, no debe ser relevante para el derecho penal. Esto es sin perjuicio de otras medidas legales más proporcionales. Esta exigencia de un daño significativo se entronca con la exigencia del derecho internacional de los derechos humanos de que toda medida que priva o restringe derechos fundamentales debe ser proporcional. En este caso, privar de su libertad a  alguien, con penas de cuatro a ocho años de prisión, por cometer una infracción que causó un perjuicio menor es desproporcionado. Es desproporcionado considerando las penas que se imponen a delitos mucho más graves dentro del país, así como considerando las sanciones menos drásticas que se imponen internacionalmente a este tipo de conductas. Dicha desproporcionalidad, en abstracto, implica una violación a tratados internacionales en materia de derechos humanos de que Colombia es parte.

En suma, el procesamiento criminal de Diego Gómez por poner disponible en Internet una obra, sin afán comercial, nos plantea diversas interrogantes. Entre ellas, me atrevo a destacar el excesivo celo con que Colombia protege la propiedad intelectual, no sólo cumpliendo ampliamente con sus obligaciones asumidas en tratados internacionales de comercio, sino aún poniendo en riesgo derechos previstos en tratados sobre derechos humanos de que es parte. Hoy, toca a los tribunales de dicho país resolver la tensión entre proteger la propiedad intelectual y evitar que se concrete una violación a los derechos humanos de quien enfrenta una acusación criminal.

Ciclo Nacional de Licenciatones #CompartirNoEsDelito

ciclo-licenciatones

En apoyo al caso de Diego, tendremos en Colombia un ciclo nacional de licenciatones para que todos licenciemos nuestras obras y permitamos que circulen libremente y sin riesgos por Internet. ¡Acompáñanos a los eventos en Medellín, Popayán, Cali, Armenia y Bogotá! porque Compartir No Es Delito.

Esta es una invitación para que todos licenciemos nuestras obras y permitamos que circulen libremente y sin riesgos por Internet pues estoy convencido que “compartir no es delito”

Nos reuniremos en varias ciudades del país en lo que denominamos ciclo nacional de Licenciatones Creative Commons #CompartirNoEsDelito. La  Licenciatón  es  una  jornada  de  sensibilización,  aprendizaje  y  práctica, sobre el licenciamiento abierto y su relación con la cultura libre. Un encuentro para analizar la importancia de compartir en el mundo digital a la luz de la tendencia restrictiva de las leyes de derecho de autor, y para despejar la nube de preguntas que se arma sobre nuestras cabezas cuando nos hablan de estas leyes.

¡Hablemos de compartir conocimiento!

Durante la licenciatón los amigos de Creative Commons Colombia y algunos colectivos asociados, explicarán cómo elegir la licencia Creative Commons que se acomode a los permisos que quieres dar sobre tus creaciones artísticas, trabajos académicos o todo tipo obras creativas, mientras resolvemos dudas en una mesa de radio en vivo.

Trae tu obra digital y dispositivo móvil:

  • + Textos
  • + Fotografías
  • + Trabajos académicos
  • +​ Audios​
  • + Cortometrajes
  • + Blogs
  • + Canciones y mezclas

Este ciclo de licenciatones se realiza con la ayuda  de la Organización Web We Want, como un apoyo a todos los que seguimos diciendo #CompartirNoEsDelito.

¡Ven a la Licenciatón, adopta una licencia CC y libera tus contenidos!

Nos encontraremos en Cali, Bogotá,  Popayán, Medellín y Armenia.

En Popayán:

  • Fecha: Lunes, 25 de agosto
  • Hora: 2:00 p.m. a 6:00 p.m.
  • Lugar: Salón Fundadores y la sala de sistemas de la Facultad de Santo Domingo -Universidad del Cauca (Popayán).
  • Entrada libre.
En Medellín:

En Cali:

  • Fecha: Jueves, 28 de agosto
  • Hora: 10AM a 1PM
  • Lugar: Universidad ​I​cesi, Corredor​ de​ Circulación​, Edificio C​.
  • Entrada Libre

Invitan: Universidad Icesi​ + Facultad de Ingeniería – Departamento de Diseño + Radio Relajo.

¿No puedes llegar? Estaremos en vivo por Radiolibre.co ¡Resolveremos dudas en una mesa de radio en vivo!

En Armenia:

licenciatonarmenia

 

  • Fecha: Jueves, 25 de septiembre
  • Hora: 2:30 PM
  • Lugar: Auditorio Euclides Jaramillo Arango. Universidad del Quindío
  • Entrada Libre
  • Previa inscripción aquí
  • Invitan: Universidad del Quindío,  Unidad de Virtualización Universidad del Quindío, Fundación Una sola palabra.
  • Contacto:

En Bogotá:

​Sigamos diciendo #CompartirNoEsDelito

 

Cycle of Licenciatones Creative Commons #Sharingisnotacrime

ciclo-licenciatonesThis is an invitation for all of us to license our works and allow them to circulate freely and safely online because I am convinced that “sharing is not a crime”

We will meet in cities across the country in what we call national cycle of Licenciatones Creative Commons #Sharingisnotacrime. The Licenciatón is a day of awareness, learning and practice of open licensing and its relationship to free culture. A meeting to discuss the importance of sharing in the digital world in the light of restrictive copyright laws trends, and to clear the cloud of questions that are assembled on our heads when we talk about these laws.

Let’s talk about sharing knowledge!

During licenciatón the Creative Commons Colombia and some associated groups, will explain how to choose a Creative Commons license that fits the permissions you want to give about your artistic creations, all academics or creative works, while we resolve doubts around a radio program.

Bring your digital  work and mobile device:

  • + Texts
  • + Photos
  • + Academic works
  • + Audios
  • + Short
  • + Blogs
  • + Lyrics and mixtures

This cycle of licenciatones is done with the help of Web We Want Organization, as a support to all those who keep saying #Sharingisnotacrime.

Come to Licenciatón adopt a CC license and release your content!

We will meet in Cali, Bogota, Popayan, Medellin and Armenia.

In Popayan:

  • Date: Monday, August 25
  • Time: 2:00 p.m. to 6:00 p.m.
  • Location: Founders Hall and the living systems of the School of Santo Domingo, Universidad del Cauca (Popayán).
  • Free admission.

In Medellin:

  • Date: Tuesday, August 26
  • Time: 7:15 P.M.
  • Location: Alambique
  • Free admission. Upon registration here.
  • Invite: Alambique +Lo Doy Porque Quiero

In Cali:

  • Date: Thursday, August 28
  • Time: 10AM to 1PM
  • Location: Icesi University, Circulation Corridor, Building C.
  • Free admission
  • Invite: + Icesi University, Faculty of Engineering – Department of Design + Radio Relajo.

Can not get there? We will be alive thorught Radiolibre.co

Soon we will have the information about Bogota and Armenia.

Let keep saying #Sharingisnotacrime

Organizers: Creative Commons Colombia + Karisma Foundation

Support: We Want Web

 

 

diego_2

Mi nombre es Diego Gómez, soy un apasionado por la biología y la conservación de la biodiversidad. Esta pasión me ha permitido lograr el grado de biólogo y empezar mis estudios de maestría en conservación de vida silvestre. Esto no ha sido fácil desde la universidad de provincia donde, a diferencia de las grandes universidades de Bogotá, las bibliotecas son pequeñas, las colecciones biológicas o museos son escasos y los profesores no son suficientes. Frente a estas limitaciones Internet fue un aliado en este apasionado proceso de búsqueda y estudio para hacer conservación. A través de internet, solicitaba y accedía a la información necesaria para dar los primeros pasos en investigación y conservación de la biodiversidad de mi región y, como retribución, yo compartía documentos útiles para quienes estaban empezando como yo en esta bonita carrera. Sin embargo, haber compartido conocimiento en internet, puso en riesgo la carrera profesional que estoy empezando. Hoy se adelanta un proceso penal en mi contra por “violación de derechos patrimoniales de autor”, me dicen que esto puede suponer de 4 a 8 años de cárcel para mí.  Creo que mi caso no es único, sin embargo, es posible que termine en la cárcel aunque esté convencido de que “compartir no es delito”.

Lee mi carta completa  y ayúdame a decir “compartir no es delito”. 

Algunas aclaraciones sobre el artículo publicado en Newsweek

Captura de pantalla 2014-08-08 a la(s) 15.14.30

El apoyo de los medios de comunicación ha sido fundamental para ampliar la discusión sobre el equilibrio que debe existir entre los derechos de autor y otros derechos como el acceso al conocimiento. Una discusión que he venido fomentando durante todo este proceso.

El periodista Joe Kloc, de la revista norteamericana Newsweek, publicó un artículo muy interesante en donde aborda mi caso, llevando la discusión a un estadio muy importante: la implementación de reformas al derecho de autor que se discuten a nivel internacional. Un artículo que les recomiendo leer.

A propósito de esta publicación, quisiera hacer algunas aclaraciones:

1) El documento que compartí no lo tomé de la biblioteca de la Universidad Nacional, lugar donde se encuentra disponible al público, tampoco lo saqué de un sitio oculto o secreto. El documento que compartí ya circulaba en Internet y lo encontré en un grupo de Facebook en el que participamos interesados en el estudio de los anfibios y reptiles. Reitero que lo compartí pensando que le interesaba a otros que no hacían parte del grupo y que tampoco están en Bogotá. Lo subí a una plataforma que consideré menos cerrada e inaccesible. Sin embargo, tan pronto supe del proceso y del sentimiento del denunciante por mi acción lo retiré.

2) Cuando me enteré del proceso también me di cuenta de que el sitio web que había usado en el año 2011 para compartir el documento había cambiado sus términos y condiciones de uso sin previo aviso. A partir de este cambio el sitio pedía, a quienes no fueran usuarios registrados, pagar una suma de dinero para poder descargar los documentos allí alojados (dicho pago correspondía a un tiempo de descarga y no para la descarga de documentos en concreto). Esto no ocurría así cuando subí el documento, no fui consciente del cambio que hizo la plataforma y tampoco recibí dinero de ella.

3) El autor de la tesis que compartí es egresado de la Universidad Nacional y hasta donde tengo entendido no se ha desempeñado como docente de esta universidad, como se manifiesta en el artículo.

Aprovecho para agradecerles una vez más el apoyo que me han brindado y los comentarios que comparten a través de las redes sociales. Sigamos diciendo #CompartirNoEsDelito 

Sigamos diciendo #CompartirNoEsDelito

 

[24 de julio de 2014]

Estimados todos,

En primer lugar quiero agradecer todas las muestras de apoyo y buenos ánimos de amigos, colegas y de todos aquellos que se sienten identificados o representados con la situación por la que estoy atravesando. También agradezco a quienes han sacado tiempo de sus vidas para formular críticas y comentarios.

Aunque lamento estar en el medio de un proceso judicial, incómodo tanto para mí como para el autor del documento que ha generado este debate, estoy convencido que mi caso debe servir, sobre todo, para abrir la discusión sobre el desequilibrio de las actuales normas de derecho de autor que permiten llegar a pensar que Compartir Puede Ser un Delito, y para que en ese marco, repensemos las particularidades del conocimiento científico y su propósito para la sociedad.

Quisiera aprovechar este espacio para hacer algunas aclaraciones teniendo en cuenta los comentarios, inquietudes y opiniones que he recibido de ustedes:

1. Sobre mi caso en concreto: La justicia considera que existen méritos para acusarme por el delito de violación de derechos patrimoniales de autor, por lo cual el proceso penal ha avanzado y ya ha empezado la fase de preparación del juicio. Durante estos meses, a través de mi abogado, he intentado, sin éxito, llegar a un acuerdo con el denunciante para ponerle fin a este incómodo proceso, pero él aparentemente está convencido de que le generé un perjuicio importante con mi acción y no le ha interesado mi oferta, la cual está de la mano con mis recursos económicos como estudiante. Para mí el camino de la negociación siempre será una opción.

2. Sobre mi acción: Quiero aclarar que el documento que compartí no lo tomé de la biblioteca de la Universidad Nacional, lugar donde se encuentra disponible al público, tampoco lo saqué de un sitio oculto o secreto. El documento que compartí ya circulaba en Internet y lo encontré en un grupo de Facebook en el que participamos interesados en el estudio de los anfibios y reptiles. Reitero que lo compartí pensando que le interesaba a otros que no hacían parte del grupo y que tampoco están en Bogotá. Lo subí a una plataforma que consideré menos cerrada e inaccesible. Sin embargo, tan pronto supe del proceso y del sentimiento del denunciante por mi acción lo retiré.

Cuando me enteré del proceso también me di cuenta de que el sitio web que usé ahora pedía, a quienes no se registraban, pagar algo para poder descargar los documentos allí alojados (el pago lo piden por tiempo de descarga y no para la descarga de documentos concretos). Eso no era así cuando yo subí el documento y nunca fui consciente del cambio que hizo la plataforma, ni tampoco recibí dinero de ella.

Lamento que mis acciones de buena fe puedan tener efectos sobre mi proyecto de vida, tan sólo porque actué en contra de las barreras al conocimiento. Me equivoqué al pensar que el conocimiento es libre. De esta penosa experiencia he aprendido que el conocimiento realmente tiene barreras invisibles, razón principal por la que ahora me comprometo con el activismo en favor del acceso abierto, por promover que los resultados de la investigación científica sean públicos y abiertos para beneficio de todos a través de políticas de acceso abierto. Si bien la ley resulta difícil de cambiar, podemos modificar la forma en que gestionamos nuestros derechos de autor (promover licencias abiertas -como Creative Commons- a través de publicaciones en revistas científicas que tengan este modelo, por ejemplo) para que coincidan con nuestras prácticas y así hacerlas indudablemente legales.

3. Sobre el denunciante: Creo que la discusión va más allá de “Diego vs. el denunciante”. Concentrar la discusión en dos personas haría invisible lo realmente importante, que en este caso son los temas de acceso al conocimiento, condiciones en páginas web, derechos patrimoniales, acceso abierto, legislación e internet, sinergias para la conservación de nuestra biodiversidad, etc. Estoy convencido de que el autor tiene el mismo derecho a pensar y actuar según sus criterios y a defender su posición, así como yo tengo el total derecho a defenderme, a explicar, exponer y actuar como lo he venido haciendo. Por esta razón, agradezco profundamente las acciones de apoyo que han manifestado todos los que se han enterado de mi caso, y espero que continúen ajenas a cualquier manifestación violenta (física o verbal) contra aquellos que defiendan otras posiciones.

4. Sobre ataques al denunciante: Con base en lo anterior no aliento a que en este debate se exacerben los ánimos contra quien me denunció. Mi invitación es a pensar como sociedad lo que estamos construyendo alrededor del derecho de autor, especialmente en el campo de la ciencia. Les pido a las personas que me apoyen que lo hagan con argumentos, con manifestaciones sobre las prácticas científicas actuales, con su indignación por la desproporcionada sanción de 4 a 8 años de cárcel y multas de millones de pesos por compartir conocimiento científico, y con identificarse con mi situación. Sin embargo, les pido que se abstengan de hacer comentarios (y menos que adelanten acciones) desobligantes o violentos contra el denunciante. Hemos recibido varios de estos comentarios en el blog de la campaña y por las redes sociales, y en lo posible los seguiremos filtrando para mantener un debate con altura y respeto. Pensando en esas actitudes fue que no quise dar a conocer la identidad del autor, pero como se trata de un caso público ya ha ido apareciendo, y por lo tanto pido respeto hacia él. En nuestra sociedad colombiana el primer deber ciudadano es el de debatir en paz.

5. Sobre el juicio y cómo pueden ayudarme: La semana pasada aplazaron la “audiencia preparatoria” lo que nos da un mayor plazo para presentar pruebas de mi inocencia. No pierdo la esperanza de negociar con el denunciante, pero no sólo depende de mí. Gracias por las ofertas para hacer cartas de apoyo desde asociaciones de ciencias, de biólogos, de estudiosos de la biodiversidad, de revistas científicas, de la comunidad de acceso abierto y otras comunidades que se han identificado con mi caso. Les agradezco que me las envíen y compartan, espero poderlas hacer llegar en físico al juez para mostrar cómo este caso había podido pasarle a cualquiera.

Reitero mi agradecimiento por su apoyo. Por favor excúsenme, intento responder a sus comentarios y explicar más por redes pero a veces estoy en trabajo de campo y puede que me demore un poco. Sé que éste será un camino largo, ¡gracias por acompañarme!

Diego Gómez
#CompartirNoEsDelito