Introducción.
Es interesante reconocer la realidad socioeconómica generada por la producción de
petróleo, tanto en lo relacionado con los precios que de él se derivan como en el
hecho de ser un recurso no renovable que tiende a agotarse. Esto debe convertirse
en una herramienta para la toma de decisiones cuando se deban asignar rubros para
investigación o desarrollo de proyectos “novedosos”. En este sentido la higuerilla ha
generado gran expectativa, entre cultivadores de diferentes países, al percibir la
favorabilidad para la producción industrial del biodiesel, pues se trata de una planta
oleaginosa de la cual se extrae un aceite de gran valor en el mercado internacional, y
ofrece buenas perspectivas comerciales actuales y a futuro.
En un mundo globalizado y en proceso de integración productiva y energética, es
particular el interés por el cultivo de higuerilla, ya que Colombia al igual que otros
países de Latinoamérica, poseen un gran potencial agrario para su producción. En
ellos el arbusto crece de manera silvestre, pero el verdadero interés radica en
fomentarlo como un cultivo tecnológico con costos reducidos para mantener o
aumentar el área sembrada y de este modo crear una nueva actividad agroindustrial
que amplíe la producción agraria y aceitera, creando opciones de trabajo y
favoreciendo en definitiva cada uno de los eslabones de la cadena productiva y el
ambiente en general.
Respecto a Colombia se conoce que es un país deficitario en la producción de esta
oleaginosa ya que hasta el momento no había políticas de fomento; pero se están
desarrollando algunos proyectos de investigación alrededor del cultivo y se tienen
establecidas algunas áreas en pequeñas unidades productivas, con un promedio de
cinco hectáreas por predio, ubicadas en terrenos quebrados, explotados a través de
mano de obra familiar o contratada. La demanda del aceite es comparativamente alta
con respecto a la oferta del mismo, sin embargo se tiene capacidad para fomentar
grandes extensiones de este cultivo, además es un aceite no comestible que no
compite con la alimentación humana, gran crítica que se le ha hecho a otras materias
primas como el maíz, caña o soya, para Colombia se puede convertir en una
alternativa de diversificación o sustitución de cultivos.
Para cumplir con la meta que Colombia se convierta en un país que siembre sus
propios combustibles es necesario, antes de iniciar programas de fomento del cultivo
de higuerilla, evaluar las condiciones de producción de cada zona del país, para
asegurar el éxito de este agronegocio. Se debe tener en cuenta que la higuerilla no es
una maleza, al contrario es una planta de cultivo delicado y difícil.
A continuación se presenta un protocolo para la ejecución de un proyecto sobre
“Evaluación de ambientes y materiales de higuerilla para la producción de aceite y
biodiesel.” Dentro de la modalidad de investigación participativa, con grupos de
agricultores de Colombia.