A pocos días de que se reactive el juicio, volvamos a decir juntos #CompartirNoEsDelito

Costa Rica, Junio de 2015

En julio de 2014, quise dar a conocer el caso que estaba enfrentando. Ha corrido casi un año y gracias al apoyo que he recibido de ustedes, cada vez somos más los que pensamos que compartir no puede ser un delito en Colombia, ni en ninguna parte del mundo. En este tiempo, recibir el apoyo de diferentes personas y organizaciones ha permitido abrir el debate sobre cómo el desequilibrio de las leyes de derecho de autor puede afectar a cualquiera y por eso nos importa a todos.

Gracias por ayudarme a contar lo que está pasando

Mi caso ha tenido un importante cubrimiento por los medios de comunicación, mucho más del que imaginé. A nivel internacional, lo documentaron medios como Newsweek y The Guardian, y en Colombia, Caracol, BluRadio, El Espectador, Semana, Enter.coLas 2 orillas, entre otros, dedicaron entrevistas y columnas de opinión, debido a los pocos precedentes que existen de procesos penales por compartir conocimiento en Internet, sin ánimo de lucro. Este cubrimiento ha sido interesante pues ha permitido reflexionar sobre cómo las leyes desconocen las transformaciones que ha generado Internet como herramienta para la creación, producción y distribución de conocimiento.

Diferentes organizaciones en el mundo, entre ellos la Fundación Karisma de Colombia, así como la Electronic Frontier Foundation (EFF) de EEUU, Creative Commons, Internet Archive, Knowledge Ecology International, Open Access Button, Derechos Digitales, Open Coalition, Open Knowledge, The Right to Research Coalition, Open Media, Fight for the Future, USENIX, Public Knowledge, Web we Want, han visibilizado mi caso a través de campañas, actividades e informes alrededor del mundo, haciendo un llamado sobre la importancia del acceso al conocimiento y sobre las particularidades del conocimiento científico y su propósito para la sociedad. Estas campañas son CompartirNoEsdelito, YoComparto y “Unámonos para promover el acceso abierto en todo el mundo” a las que muchos de ustedes ya se han unido. Fue además, uno de los temas de discusión en la OpenCon un evento para estudiantes, nuevos investigadores y académicos, y yo mismo lo he presentado en Talleres y Foros de discusión, como el que abrió la Universidad del Quindío, mi alma máter, que me ha apoyado a través de su Unidad de Virtualización y el programa Radio Mutantes de la UFM estéreo.

Recientemente, una de estas organizaciones que me ha apoyado, la Electronic Frontier Foundation, publicó el Informe Especial 404, en donde se analiza, entre otros, mi caso a la luz de la presión que ejerce el Informe Especial 301 de la USTR (Oficina de Comercio del Gobierno de EE.UU) a países como Colombia. El informe de EFF muestra que mientras el 301 busca reforzar los sistemas legales en favor de los titulares, hay casos como el mío, que prueban que si se necesita algo es un equilibrio a favor del interés público en este sistema jurídico.

Nuevamente les agradezco el tiempo que han dedicado a compartir los mensajes de las campañas en redes sociales, pero también por contarle a sus amigos y familiares sobre mi caso, pues demuestra que somos muchos los que creemos que una sociedad que dispone de una tecnología disruptiva como Internet, puede usarla en beneficio de la educación, el acceso a la ciencia y la cultura; que compartir no es delito y que no puede ser visto como un crimen contra los autores.

¿Cómo va el proceso?

Debido al interés que han manifestado algunas personas en conocer en qué va el caso quiero contarles que el proceso es lento y no ha pasado mucho desde la última audiencia preparatoria, en la que se enunciaron las pruebas que se pretenden hacer valer en el juicio. La audiencia para presentar esas pruebas fue anunciada, primero, para noviembre de 2014. Esa audiencia no tuvo lugar debido al paro del sector judicial en Colombia, de modo que se reprogramó para el día 10 de abril de 2015. Dado que esa fecha era cercana a mi regreso a Colombia (en la actualidad estoy en Costa Rica terminando mis estudios de maestría en Conservación de vida silvestre y pronto defenderé mi tesis), mi abogado solicitó un aplazamiento para facilitar que yo esté presente. La petición fue atendida por el juez, lo que me permitirá estar presente en esa audiencia que fue reprogramada para el día 30 de junio de 2015, fecha en la que estaré de regreso en Colombia y me presentaré al juzgado.

En la audiencia presentaremos las pruebas y documentos  que prueban mi inocencia. Espero que la justicia entienda que mi uso del documento fue académico y que nunca he tenido un ánimo de lucro.  Confío en la justicia y todavía se tiene muchos recursos legales en mi caso. Les mantendré informados.

Nuevamente, aprovecho este mensaje para agradecerles el apoyo que me han brindado y para decirles que ahora, más que nunca, estoy convencido de que “si el acceso abierto fuera la opción predeterminada para publicar la producción académica, casos como el mío serían obsoletos”. Los invito a seguir apoyando iniciativas que promueven el acceso abierto para evitar que los investigadores y académicos, se arriesguen a penas severas por compartir conocimiento en la era digital.

Gracias por creer que #CompartirNoEsDelito

Diego A. Gómez Hoyos.

 

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